jueves, 8 de marzo de 2012
25/02/12 - 19:07 - Estepona
Nuestra hechura, pura y dura del golpe magnánimo, del surco entre cuerpo y mano, la hechura del día contento, va buscando entre costas un pegamento para su alma rota.
Y el beso... ¡Qué decir del beso! Que me acecha como una nube del norte, que aclama y exige tres yemas de mis dedos hundidas en su fango, en su estiércol. Pegoteadas por culpa de un entrecejo desnudo; arrancadas, sin huellas, sin nada.
Con mi aliento crudo atrapo un escudo y me escapo de las rimas vulgares e internas. Me afilo y contengo entre búsquedas de hiedra. El aliento oscurece y se apaga, y mi escudo... desaparece.
Todo huele a plástico. La llama lo acaricia y arde, boca abajo, aguarda un encanto que consiga naturalizarlo. Despegarlo de un agujero sonoro, el que alguna vez lo atrajo, cuando el plástico aún se sentía seda.
Golpe de madera, instante de piedra. Aire gélido y un par de pisadas agudas entre la gravedad de la gente. Entre el humo de su espigón me pierdo y ya no sé hacia dónde miro. Aguanto un abismo torcido.
Pena, abismo, hechura y beso... Mientras tanto, yo, los dejo.
sábado, 28 de enero de 2012
Primer contacto con un fiel confidente
sábado, 11 de junio de 2011
De tan quieta añoro saborearte.
Tan astuta como los pájaros y volar,
hasta allí, princesa, volar…
recuerda hace siglos
tantos cuentos…
Quieto, tiempo,
que no la veo
puede que me sienta sola
sin las mejillas de mi princesa.
los monstruos de la almohada
de mi parte les dices que ya llego
a ahuyentarlos lejos de tus verdes consonantes.
Llego para ahogarme
en tus pupilas azabache.
Como fuego apagado,
carbón amargo de pena y distancia.
¡te escurrís en mi entrecejo!
Espuma dulce de los postres
rasga hoy mi adentro.
Rasga el cuándo,
rasgando el beso.
sábado, 30 de abril de 2011
06-08-2010 // 17:43 p.m. // Estepona
"El miedo es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror."
sábado, 23 de abril de 2011
Semana Santa II

Estos últimos días la monótona vida de mi pueblo se ha visto revolucionada por la devoción cristiana que puebla las calles. Semana Santa en España no perdona. Encapuchados anónimos caminan con paso estricto uno tras otro a la orden de su campana soberana. Encapuchados anónimos que saludan y publican su devota participación en las procesiones para que los vecinos vayan y les den agua de beber. Para que todos sepan que son buenos hijos de Dios el miércoles santo y como con las antiguas bulas, se les perdonen los desfases de sábado noche… Que la semana próxima volverán a cometer.
Jovencitas de negro visten sus más elegantes tacones, no vaya a ser que Jesús se enfade por anteponer la fe a la estética. Derraman lágrimas delante de una figura de vestir cuyo núcleo debe odiar el lujo que lo atavía. Núcleo de sangre y llaneza que no quiere ver mantos bordados en oro. Lágrimas de resina resbalaban en la pintura mientras ellos repetían el Padre Nuestro. ¡Yo sentí que Cristo lloraba por motivos tan repentinamente distintos a los que se cree…!
Padre Nuestro que estás en… alguna parte, si es que estás, deberías bajar a echar un vistazo al suplicio al que se someten unos cuantos. Pero no te lo tomes como algo personal, simplemente son exigencias de por aquí. Caminantes ciegos y descalzos sostienen la cera que se derrite en una senda de adoquines mojados. Si el baile supurara tus heridas, sé que volverían a abrirse con el cantar del tricornio y su bastón de mando y disciplina como en los años de las “Nanas de la Cebolla”.
Yo misma acudí prácticamente los tres días a contemplar el espectáculo. Cinco años después, sigo preguntándome el auténtico por qué de ello. No me gusta la religión, no soy creyente y estoy convencida de que se trata de una parafernalia homenajeando a un profeta que no predicó nada parecido a lo que hoy en día se nos exige creer. Para colmo, la banda del pueblo entona el himno nacional. Algunos tararean por dentro “lo-lo-lo-lo” y otros cantan “Viva España alzad los brazos hijos del pueblo español, que vuelve a resurgir…” como bien orgulloso lo haría el caudillo en sus días. ¿En qué quedamos, España? ¿Más Antonios Machado muriendo de tristeza expulsados por una tierra que vomita sobre sus letras? ¿Por qué hacer a María y Jesús cómplices de tus vergüenzas? ¿Por qué permites que el canto de tres voces agrie el júbilo de quienes te alaban?
Resbala dorado el rosario de tus facetas, Jesús. En las manos de tu madre las esmeraldas en las que se enjugó el día de tu muerte, cuando regresó a su casa marfil tras enterrarte en un ataúd de madera pulida. Abundancia y desprecio de la mentira colectiva.
¿Alguien debe, en realidad, rogar por nosotros en la hora de nuestra muerte?
viernes, 24 de diciembre de 2010
A veces el cine no es sólo ciencia ficción.

jueves, 25 de noviembre de 2010

De su camisa de seda y de mis medias de algodón. No me molesta, a veces el amor hace esas cosas.
Su saliva me sabe a Ron y pan. La caricia de su lengua cosquillea en mis papilas. Pero no me molesta, a veces el amor hace esas cosas.
Un verde de tesoro agujerea mis pupilas embelesadas en un montón de dudas inertes, en los terrenos pasados del calor francés. Heladas venideras con palabras bien pronunciadas.
Un maní de mis dedos a su boca; el vaivén en las tripas, de ese que despierta los vedados espejismos. Y todos alrededor; y todos con la tele buscan un flequillo engominado. Pero yo sigo anhelando el verde de tesoro, que ahora se sienta a mi lado sin pensar en que mañana se acaba, como estoy pensando yo… Pero no me molesta, a veces el amor hace esas cosas.
Cada uno con lo suyo, y lo mío siempre lejos. Me encuentro habitual y cómoda en un kilómetro de carretera; me veo persona en una butaca con mascarillas escondidas. No pertenezco a las pizarras antiguas que no pintan, mi voz no rebota en el techo de aquél bar antiguo. Voy detrás de una caricia cruda y mentirosa. Soy permanente por los pasajes en mi billetera. De los que perecen y nos hacen recuperar algo de sensibilidad.
More fortnights w i t h o u t you, darling. Más días atada en mis sábanas limpias. Vacías de su melodía encadenada.
El verde de tesoro no se inmuta. El verde de tesoro masticó un te amo. Yo soy yo en esta servilleta anaranjada. Con el verde de tesoro. Te espero en argentino, manchado de andaluz y algo de francés. Un beso desarticulado que ahora me sabe a sal. Pero no me molesta, a veces el amor hace esas cosas.
martes, 17 de agosto de 2010
De tanto leer Rayuela.

De la congoja al agua.
La muerte de congoja y pena.
Pupilas fijas en pupilas.
martes, 27 de julio de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
Vida onírica

Y es que cada uno de nosotros contamos con ese mundo. Un estado de ingravidez y sentimos que flotamos sobre las escenas que proyecta nuestro sub-inconsciente. ¿Cómo explicar exactamente la sensación de nuestro cuerpo al soñar, cuando todo es cierto y mentira dentro de la subliminalidad cruda y ocurrente? Que se lo pregunten a mi mamá, hoy, mami, te nombro "Embajadora Onírica Oficial" (EOO). Es un cargo importante, que nadie se burle. Podés ser funcionaria, tal vez de... de ese universo infinito que visitás cada vez que, dormitando, me cantás una canción desde la cama o afligida me decís que tenés un bebé muy chiquitito, tan chiquitito que se te escurre entre tus manos blancas.
sábado, 3 de abril de 2010
SEMANA SANTA
los ruegos fugaces gritando al viento.
Suplicando la justicia que no nos fue aplicada
nos vemos encerrados en dos o tres miradas
salpicadas de venganza por delitos que no cometimos.
Como espesa negrura me escapo de los silencios.
Camino, sollozo, le niego al tiempo
que hace unos pocos años un beso salado
intentó mojar mis labios,
intentó quebrar el espacio.
Neblina blanca que escurre mi pena,
Cuaresma y Santidad miembros de una pelea.
Quienes no cumplen las penas huyendo del hastío
se emborrachan con sus propias espinas.
Se hincan en caminos baldíos.
Los tiernos mantos en oro se bañan,
callados por la culpa que salpica el dios.
El día del encierro llega
prepotente y desdeñado
cantando una saeta acerba.
¿Yo? Yo no busco perdón.
vuestros pasos quebrando un adoquín,
la cera derrite alguna promesa:
“No nos entierres en nuestro propio serrín.”
desde alguna parte resquebraja su entierro.
Ahogado en amarga opulencia
añora los días del recato que predicó.
desde un consejo de cercanía oteo
cuantas manos estrechadas con el negocio,
cuantos bastones de plata portáis.
los colores se funden tímidos,
ninguna mítica premisa
se erige junto al horizonte.
Ningún indulto a la humanidad;
amenaza, todavía, la tempestad.
domingo, 7 de marzo de 2010
"¿Te hago un truco de magia?"
"¿Qué tan atrás quedaron los dibujos y las poesías?" me pregunto apesadumbrada con la congoja en las cejas y la perspectiva por los pies. "¿Qué tan atrás desfalleció tu magia y se opacó nuestro júbilo?" Magia... Creí en vos hasta hace unos meses.
viernes, 26 de febrero de 2010
MEP Internacional
Ya sin inspiración ni nada. Ya es hora de que me retracte de las cosas que dije en mi primera entrada sobre el MEP, y sobre todo ahora, que se me ha dado la oportunidad de participar en la Fase Internacional. Juro que a pesar de mis hormonas adolescentes revolucionadas, estoy más agradecida que nunca.
Por empezar e inaplazablemente, gracias a los profes. Todavía me acuerdo de aquél día a finales de curso en 4º de la E.S.O cuando unos pocos alumnos nos reunimos en una sala y un profesor que ninguno de nosotros conocía nos comenzó a explicar algo sobre un concurso muy extraño. En un vídeo veíamos gente de nuestra edad vestidos de chaqueta y corbata, tratándose de usted y debatiendo sobre temas completamente ajenos a las banalidades adolescentes. Se nos propuso elaborar un trabajo y, conscientes del esfuerzo que ello suponía, más de la mitad se retiraron, y sólo resistimos unos pocos valientes dispuestos a embarcarnos en esta aventura.
Ahora hablaré de los delegados... y es que ¿qué sería el MEP sin nosotros, chicos? Nosotros somos el MEP, lo integramos y conformamos. Le damos sabor, le damos gracia, le damos esas cosquillitas que sentimos al recordar todo lo que vivimos.
lunes, 15 de febrero de 2010
En el Instituto.
Busco por los pasillos alguna cara amiga. Alguna de las que no muerden ni tampoco vigilan; y es que son tan pocas que pena me da ansiarlas, así como pena me dan aquellas que devoran hambrientas el doblegamiento del débil.
Bienvenido, mundo, a la educación que recibimos en preparación para la casi ignominia que le espera a aquél que no se imponga más que el poderoso.
¿Dónde estan los ideales? ¿Dónde está la realidad? ¡No se cuelan ya estos vocablos! ¡Para qué! ¡Si nos sentimos tan importantes como una res puede sentirse!
Juro que no te odio. Juro que sólo odio a ciertos seres que te habitan. Mudos, sordos, mancos. No hablan porque no saben. No escuchan porque es incómodo. Simulan no tener manos para no llevar a cabo una acción.
Me observo de repente en un gran abismo blanquecino, inundado por la jactancia "ni-ni", rodeada por ellos que no se encuentran pero tampoco pretenden hacerlo. Grito en silencio, callada, yo misma me pierdo, ¿dónde estoy? Perdón, una vez más olvidaba que me hayo sola en un lugar que algunos llaman utopía. Sola en otro lugar denominado mundo. Sola ante mis ocurrencias. Sola yo.
martes, 9 de febrero de 2010
Hoy les propongo...
El absunto está en que aprovechando mi bloqueo intelectual, se me ocurrió hacer que ustedes puedan reír un rato; ya que yo no tengo tiempo, háganlo por mí. Les voy a copiar, a continuación, una ingenua poesía escrita por mí alrededor de los diez años, cuando todavía pensaba en las cosas que realmente importan. Como el principito y su aviador. ¿Cuántos de ustedes pueden, acaso, dibujar un corderito ideal, o una boa cerrrada, o incluso una abierta?
Lean y diagnostiquen si el cambio hacia las banalidades de la vida ha sido exagerado:
lunes, 25 de enero de 2010
Modelo de Parlamento Europeo 2010
martes, 22 de diciembre de 2009
Contienda de mis yo.

- Inmensa como un muro fuerte.
- ¡Resistente!
- ¿Imbatible?
- Triunfadora
- Diminuta, como los juguetes en miniatura que los niños tienen como cliché introducirse en la nariz.
- Aplastable y blandengue.
- Perdedora.
- Insignificante.
