domingo, 7 de marzo de 2010

"¿Te hago un truco de magia?"

Me encantaría que juntos caminásemos sin hincarnos en la planta de los pies esas púas herrumbrosas. Sin que brote sangre espesa de nuestra carne por las pupilas fijas en el futuro. Sin que los segundos sean más rápidos que nuestros sentimientos. Pero lo son.
La amenaza certera nos ha fichado fuera de tiempo; demasiado esperó como para hacer la vista gorda. Como si un gigante no nos dejase pasar una puerta de realidad, uno de nosotros se cree ciego mientras que el otro ve incluso lo invisible.
"¿Qué tan atrás quedaron los dibujos y las poesías?" me pregunto apesadumbrada con la congoja en las cejas y la perspectiva por los pies. "¿Qué tan atrás desfalleció tu magia y se opacó nuestro júbilo?" Magia... Creí en vos hasta hace unos meses.
¿Y qué tan adelante nos espera la sorpresa o el final? ¿Cuánta música ha de ser creada para que las dos palabras sean invencibles o intangibles? Sé que la soledad no es el libro donde se esconden mis anheladas respuestas. Creo que sólo las encuentro entre piel y memoria. Nuestra piel. Mi memoria.
Sólo sé que no sé nada. Dudo de todo, menos de que dudo. Y esperé porqués etéreos de posibilidades inalcanzables, pero la llaga de un dolor resurgió infectada desde las profundidades de alguna parte. Alguna parte a la que desciendo en mi búsqueda incesante de ti mientras me rasgo algo más que las vestiduras con las espinas de una obra derruída que tal vez quiera aguantar con un palito de cartón, pero continúo en mi descenso agobiante hacia un final que no pretendo conocer. ¿Alguien puede demostrarme lo contrario?
Sólo quiero un principio en la mitad del transcurso. Un sorpresivo renacer.

4 comentarios:

  1. ups,ésta es mi nena. qué buen texto. qué fuerte. ¡mi-ne-naaaa! jíjíjí.

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  2. Un magnífico registro e infinitos sentimientos de ténebros lugares veo por tus lares mentales jeje. Siempre es agradable poder leer algo por el mundo cibernético que tenga un registro tan amplio.

    ¿Y cuántas veces hemos dudado de nuestra misma percepción? Nuestra mente es una hipócrita por naturaleza, avergonzándonos de nuestro pasado pero a la vez, queriendo volver a él. A esos tiempos donde la responsabilidad era cosa de mayores, donde todo se curaba con un beso y "cura sana, culito de rana". Pero nos tocó vivir en un mundo que cada vez va a peor pero se mantiene en su cíclica constancia.

    Quizás la magia se acabó en un lugar del mundo, no quiere decir que no exista en otro. Y la magia nunca muere en tu interior, simplemente se toma su tiempo para renacer como un ave Fénix, con tanta fuerza como antes. La magia nunca se va, sólo cambia, como la persona que la posee. Nunca desistas, ya que siempre te acompañará.

    Cuídate

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  3. Amiga MEP, genial entrada. Respecto a tu comentario en mi blog, me ha gustado que me hicieras esta pregunta. Yo lejos de ser antisemita, los apoyo incondicionalmente y conozco su genial historia y cultura que ha dado a escritores fantásticos como Steiner, científicos revolucionarios como es Albert Einstein o filósofos sorprendentes como Baruch Spinoza (al que personalmente admiro).

    Lo que digo con la frase "Parecen no darse cuenta los amigos de la fiesta y el desenfreno, que tratan a Jesús lo mismo que los romanos y los judíos verdugos que se mofaban en el calvario de Su Sagrada Persona." es simple. Las autoridades hebreas, en un ejercicio de liberarse de un instigador como fue Jesús, lo relegaron, lo flagelaron, lo crucificaron en manos de las autoridades romanas a las que estaban supeditadas. No es culpable el pueblo judío, ni el pueblo italiano, sino los que acometieron en dicha edad la mayor de las barbaries: condenar a un justo. Que después (como yo creo) ese instigador sea el Hijo de Dios es otra cosa.

    Un Saludo.

    PD. (Como siempre enrollandome al máximo xDDD)

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