Nada amanece como objetivo de mi ansiedad. Miro hacia adelante y no veo nada diferente. Hay gente, hay tiempo y hay acciones. Todas en sendos caminos impenetrables. Sin fundirse, paralizados ante vidas tiesas y vacías cuyos acontecimientos predestinados son como juguetes fabricados en serie.
C'est fini, mon amour. Le jour est mort.
¿Hay alguien que me escuche? ¿Hay alguien que me ayude a escapar?
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