martes, 10 de noviembre de 2009

Hey Jude - The Beatles

lunes, 9 de noviembre de 2009

Borracha, perdida, miedosa.

Hoy te dudo. Me escondo en el resquemor que solía atemorizarme a mí, en esos tiempos cuando la sábana sutil de mis pasiones amamantaba nuestros pies desnudos. Ahora yo toco su puerta cual verdugo con su cuchilla. Limpieza perecedera yace en el filo.
Porque las entrañas ya no tienen fuerza ni valor (aún menos que el que nunca tuvieron). Porque en la saliva, que se funde como plata, como ratas, como un abra cadabra de la mag(u)ia que extraño, ya no soy yo quien disuelve su lengua en busca del clamor pequeñito que se te cayó del bolsillo, por el camino, se escapó con un hato, chiquitito, a cuestas.
Te recorrí de uñas a pestañas, pocos licores y mucho veneno me tomaron, me bebieron; los quise tocar, los quise lamer, los quise... Te busco la arena en los poros de mi mal, me busco exhausta en el ahogo de un abrazo ausente. Camino en círculos porque sé que sus vértices me deparan la sorpresa denunciante de mi culpa, de mi alma –mustia-...
No sé. Oteo horizontes en estas uñas huesudas ritmosas penitentes incrustadas. Oteo una vida sin, desespero ante ella y me echo atrás. Con los licores de antaño me emborracho en tus pupilas, moreno telón de mis remembranzas: adictiva agua me inyecto en ellas. Buenas noches.

viernes, 16 de octubre de 2009


La voz que nace de mis entrañas. Esa que grita un disimulo perpetuo, que yace enterrada bajo las cuerdas más absolutas. ¿Dónde estás?
La voz que sangra de mis entrañas, la que ahogada en desafino buscó un refugio demasiado bueno como para acallarla. ¿Dónde estás?
Muchos te tienen y orgullosos me guían hacia la inexistencia más vacía. Necesito soltarte y que te suelten.
La voz que absorve mis entrañas. Esa que resuena en mi pared mojada, la que miente por sí misma. ¿Dónde estás?
La voz que resguña en mis entrañas. Tenés que ser tan tímida que un día vas a querer salir y no te vas a encontrar.
La voz que ante la gente se empequeñece, la voz que no querida es la más perfecta.
La voz de mis pupilas opacadas ante la petición; la voz de mi vergüenza, envidiosa, viciosa.
La voz que se escabulle dentro de mis rincones. Llena de polvo, la que ensucia. Llena de oro, la que brilla.
La voz de mis delirios. Esa que es yo. La voz que no puede mentirme; ¡que me obliga a mentir!
La voz de mis ensueños.
La voz de todos mis dolores.
La voz de mis entrañas.

domingo, 23 de agosto de 2009

Estepona - 0:59 a.m - 16/05/09 -Sábado


Animales
no saben la cruz que esconde el oro,
astillas de la madera
que perfora la mente de miles,
que potencia la estima
a un pobre conformismo
revestido en años de vejación.

Mientras el bordado de una mirada
construye ante ojos fieles
un velo denso e impenetrable
tras el cemento de ruinas,
esculturas sin pupilas
quemadas por el fuego de esa voz.

No somos ante nadie,
puesto que Nadie sabe
que Él es una amarga invención
de aquél ocaso en el que gritaban
muerte al hereje
quien sólo pretendió
un poco de cerebro
entre tanta ambición.

Campanas doradas sumidas en
la fumata que abarca,
desgarra,
amaña cámaras de crepúsculo,
mientras tanto
busca cómo acabar con el circo.

Habemus Mortem

lunes, 27 de julio de 2009

Damien Rice - 9 Crimes

lunes, 20 de julio de 2009

Sans titre approprié.


El hierro de semejante Tour Eiffel, que sabes que todos te quieren.
Rimmel pegajoso en tus pestañas extra-large, champán en el bolso, Armani en tus pies, ¿lista para atacar?
Yo sé que te gusta lo que no te pertenece, pero te las apañas, muñeca de porcelana, La France te añora y yo aquí te detesto.
Una copa, dos o tres; le falta el condimento a esa colilla mal apagada y aunque no quieras nada, todo lo pides porque todo te lo dan.
Fuera de mí (moi aussi) te eligiría a ti, bestia sensual de todos los deseos, no te quiero ver cerca de mi plato.
Qué ansiedad más sucia me desencaja el estómago cuando te veo; naciente del instinto más inconsciente de arrancarte tus negras pupilas, quitarte unos cuantos centímetros, darte un poco más de laideur.
Esos labios que tanto miras ya los probaste y ahora no te eligen.
Mon chérie, le jeu doit finir, s'il te plaît.